Por: Kerry / Fotos: Pexlels Si le preguntas a un grupo de profesionales del marketing de bebidas d&oacute;nde reside su pr&oacute;xima oportunidad de crecimiento, la mayor&iacute;a se&ntilde;alar&aacute; una categor&iacute;a: bebidas energ&eacute;ticas, agua saborizada, t&eacute; helado. Si les haces la misma pregunta a los consumidores, no mencionar&aacute;n ninguna categor&iacute;a. Hablar&aacute;n de un momento concreto: el baj&oacute;n de las tres de la tarde, el impulso antes de correr, el largo trayecto al trabajo, el tranquilo ritual antes de acostarse. Esa brecha entre c&oacute;mo se organiza la industria y c&oacute;mo piensan realmente los consumidores es donde reside la verdadera oportunidad de innovaci&oacute;n en el sector de las bebidas. El estudio &quot;Beverage Demand Spaces Research&quot; de Kerry se propuso cerrar esa brecha. Bas&aacute;ndose en informaci&oacute;n de m&aacute;s de 5100 consumidores en 10 mercados, el estudio identifica 16 espacios de demanda: las necesidades y momentos espec&iacute;ficos, desde el refresco y la hidrataci&oacute;n hasta la energ&iacute;a, la concentraci&oacute;n, la recuperaci&oacute;n y los rituales, que determinan qu&eacute; bebidas eligen las personas y por qu&eacute;. En conjunto, ofrecen un mapa mucho m&aacute;s preciso de las preferencias de bebidas que las etiquetas de las categor&iacute;as por s&iacute; solas. Las necesidades que impulsan la elecci&oacute;n est&aacute;n convergiendo en todas las categor&iacute;as <p style="text-align:center"> Los consumidores siguen recurriendo a las bebidas para refrescarse o hidratarse, pero esa expectativa se ha ampliado considerablemente. En todos los mercados, tres fuerzas est&aacute;n transformando la demanda: Credenciales m&aacute;s saludables, particularmente en lo que respecta al bajo contenido de az&uacute;car y el posicionamiento natural. Beneficios funcionales, que incluyen energ&iacute;a, concentraci&oacute;n y recuperaci&oacute;n. Experiencias gustativas elevadas, desde indulgentes hasta premium y complejas. Lo que hace que este momento sea interesante para los equipos de innovaci&oacute;n es que estas necesidades est&aacute;n convergiendo en categor&iacute;as que antes ten&iacute;an poca superposici&oacute;n. La energ&iacute;a es un buen ejemplo. No solo se espera de las bebidas energ&eacute;ticas: el 61% de los consumidores de estas bebidas la buscan, al igual que el 43% de los bebedores de caf&eacute; helado y el 26% de los consumidores de refrescos carbonatados. La concentraci&oacute;n y la claridad mental, asociadas durante mucho tiempo con las bebidas funcionales y los suplementos, ahora son importantes para el 32% de los consumidores de t&eacute; helado. La recuperaci&oacute;n, que antes era casi exclusivamente un atributo de las bebidas deportivas, resuena en m&aacute;s del 40% de los consumidores de esta categor&iacute;a y est&aacute; ganando terreno en bebidas de consumo diario. La conclusi&oacute;n para las marcas es la siguiente: las categor&iacute;as ya no compiten &uacute;nicamente contra sus rivales m&aacute;s cercanos. Compiten por satisfacer la misma necesidad subyacente del consumidor, independientemente de d&oacute;nde se presente dicha necesidad. La brecha entre lo que los consumidores quieren y lo que hay en las estanter&iacute;as Este cambio crea una oportunidad real, pero tambi&eacute;n un riesgo real para las marcas que act&uacute;en con demasiada lentitud. Muchas bebidas a&uacute;n se dise&ntilde;an para ofrecer un &uacute;nico beneficio bien definido, mientras que los consumidores esperan cada vez m&aacute;s de una misma bebida. La hidrataci&oacute;n es un buen ejemplo. Ya no es suficiente por s&iacute; sola; los consumidores buscan hidrataci&oacute;n combinada con sabor y una sensaci&oacute;n placentera. En el caso del agua saborizada, el 28 % de los consumidores afirma que una mejor experiencia gustativa es un factor clave, pero relativamente pocos productos logran satisfacer plenamente las expectativas de sabor y bajo contenido cal&oacute;rico a la vez. Los beneficios funcionales conllevan una tensi&oacute;n similar. Se est&aacute;n expandiendo a nuevas categor&iacute;as m&aacute;s r&aacute;pido de lo que la formulaci&oacute;n ha podido adaptarse, y cuando el sabor y la funci&oacute;n no se logran de manera &oacute;ptima, la recompra se resiente. Las categor&iacute;as m&aacute;s vulnerables en este caso son las que se han estancado. Cuando el 43% de los consumidores de caf&eacute; helado buscan activamente un aporte energ&eacute;tico, cualquier marca que no responda a esta necesidad est&aacute;, en la pr&aacute;ctica, cediendo esa oportunidad a la competencia. Si no se aborda, esta brecha se traduce en una p&eacute;rdida de crecimiento, ciclos de innovaci&oacute;n m&aacute;s lentos y una cuota de mercado que, discretamente, se traslada a otras marcas. &iquest;Hacia d&oacute;nde se dirige la oportunidad? Las categor&iacute;as de bebidas seguir&aacute;n evolucionando, pero las marcas que triunfen ser&aacute;n aquellas que comprendan por qu&eacute; un consumidor elige una bebida, y no simplemente a qu&eacute; categor&iacute;a pertenece. Sabor, salud y funcionalidad est&aacute;n convergiendo, y esta convergencia est&aacute; elevando el nivel en todas las categor&iacute;as, no solo en las funcionales m&aacute;s evidentes. Las marcas que alineen sus carteras de productos con las necesidades reales del consumidor, en lugar de seguir las l&iacute;neas que hist&oacute;ricamente se han trazado en las categor&iacute;as, ser&aacute;n las mejor posicionadas para aprovechar las oportunidades futuras. Por lo tanto, la pregunta que vale la pena hacerse no es qu&eacute; categor&iacute;a defender, sino qu&eacute; espacio de demanda es realmente tuyo para dominar.